WordPress

Migrar tu web a WordPress sin perder posicionamiento en Google

Cómo cambiar de plataforma conservando el tráfico: inventario de URLs, redirecciones 301, qué probar antes de apuntar el dominio y qué vigilar las semanas siguientes.

Daniel Figueroa

Daniel Figueroa

5 min de lectura Actualizado el

Compartir
Ilustración editorial sobre migrar una web a WordPress sin perder posicionamiento

Respuesta corta: una migración conserva el posicionamiento si mantienes las mismas URLs, o si rediriges cada dirección antigua a su equivalente nueva con una redirección 301. Perder tráfico al migrar casi nunca es culpa de la plataforma nueva: es culpa de las direcciones que quedaron sin redirigir.

Esto aplica igual si vienes de Wix, de Squarespace, de un desarrollo a medida antiguo o de otro WordPress.

¿Por qué se pierde tráfico al migrar?

Google tiene indexadas las direcciones de tu web actual, y esas direcciones acumulan la confianza que has construido durante años. Cuando cambias de plataforma, casi siempre cambia la forma de las direcciones.

Si la dirección antigua deja de existir y nadie indica dónde está ahora ese contenido, el visitante encuentra un error 404 y Google acaba retirando esa página de los resultados. Multiplícalo por cincuenta páginas y ahí está la caída.

¿Qué hacer antes de tocar nada?

El inventario. Es el paso que más se salta y el que decide si la migración sale bien.

  • Lista completa de URLs actuales. Sácala del sitemap, de Search Console y rastreando el sitio, porque cada fuente encuentra cosas que las otras no.
  • Cuáles traen tráfico. En Search Console, las consultas y páginas de los últimos doce meses. Esas son las intocables.
  • Cuáles tienen enlaces desde fuera. Si otro sitio te enlaza, esa dirección tiene valor propio y redirigirla bien es obligatorio.
  • Una foto del punto de partida. Anota tráfico, posiciones medias y páginas indexadas antes de migrar. Sin ese número no podrás saber si la migración salió bien o mal.

¿Cómo se arma el mapa de redirecciones?

Una tabla con dos columnas: dirección antigua y dirección nueva. Una línea por cada URL del inventario, sin excepciones.

Tres reglas que evitan los errores más comunes. Redirige cada página a su equivalente real, no todo a la portada, porque una redirección masiva a la home Google la trata casi como un error. Si un contenido desaparece y no tiene equivalente, manda al listado o a la categoría más cercana. Y no encadenes redirecciones: si A iba a B y ahora B va a C, escribe A hacia C directamente.

Todas deben ser 301, que significa permanente. Una 302 le dice a Google que el cambio es temporal y no transfiere el valor de la página.

¿Qué se prueba antes de apuntar el dominio?

El sitio nuevo se construye en un entorno de pruebas, bloqueado a buscadores. Antes de publicar conviene revisar esta lista:

  • Los títulos y las descripciones de cada página, que suelen perderse al cambiar de plataforma.
  • Los encabezados: un H1 por página y que diga lo mismo que decía antes.
  • Las imágenes con su texto alternativo, que también se pierde en la exportación.
  • Que el sitio nuevo cargue igual o más rápido que el anterior.
  • Los formularios probados de verdad, enviando y comprobando que el correo llega.
  • El certificado de seguridad y que todo el contenido se sirva por HTTPS.

¿Y el día del cambio?

El orden importa. Sube el sitio con las redirecciones ya cargadas, quita el bloqueo a buscadores y comprueba inmediatamente que no quedó ningún noindex del entorno de pruebas. Ese olvido es el error que más veces arruina una migración entera.

Después, envía el sitemap nuevo en Search Console, revisa el informe de cobertura durante los días siguientes y comprueba a mano una muestra de veinte direcciones antiguas, verificando que responden 301 y llegan donde deben.

¿Cuánto tarda en recuperarse el tráfico?

Lo normal es una caída leve durante dos a cuatro semanas mientras Google reprocesa las direcciones, y la recuperación al nivel anterior entre el mes y los tres meses. Si a las seis semanas sigues por debajo, hay redirecciones mal hechas o contenido que se perdió por el camino.

Una caída del 40 por ciento que no se recupera nunca es un accidente: es una migración sin mapa de redirecciones.

¿Qué se suele olvidar?

Cuatro cosas, en orden de gravedad. El archivo robots.txt y el sitemap, que hay que rehacer en la plataforma nueva. Las imágenes, que si cambian de dirección pierden su posicionamiento en la búsqueda de imágenes. Los códigos de analítica y de las campañas, que hay que reinstalar y probar. Y los correos del dominio, que a veces viven en el mismo hosting y se caen al mover el sitio.

¿Conviene aprovechar para rediseñar?

Si puedes, separa las dos cosas. Cambiar de plataforma y rediseñar a la vez hace imposible saber a qué atribuir una caída. Cuando el negocio obliga a hacerlo junto, al menos mantén los textos y la estructura de las páginas que ya traían tráfico.

Conversemos sobre tu migración

Si me pasas tu dominio actual y me dices de dónde vienes, reviso cuántas URLs hay en juego y cuáles son las que no se pueden perder. Con eso sale el mapa de redirecciones, que es el verdadero trabajo de una migración.

Sigue leyendo

Daniel Figueroa

Daniel Figueroa

Desarrollador web y diseñador UX/UI. Diseño y construyo sitios corporativos, ecommerce y plataformas internas para empresas que necesitan vender más y operar mejor. Más de 200 proyectos entregados en 8 países, desde Lima.

Conversemos