Guías para contratar

Cómo contratar un desarrollador WordPress sin equivocarte

Qué debe saber hacer un experto en WordPress de verdad, ocho preguntas para la entrevista, las señales de alarma y cuánto cobra en el mercado peruano.

Daniel Figueroa

Daniel Figueroa

7 min de lectura Actualizado el

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Ilustración editorial sobre cómo elegir y contratar un desarrollador WordPress

Respuesta corta: un desarrollador WordPress competente sabe construir un tema desde cero, no solo armar páginas en un constructor visual. Antes de contratar, pide ver tres sitios en producción, pregunta quién se queda con el código y el hosting, y exige un contrato con alcance, hitos y garantía por escrito. Esas tres cosas filtran la mayoría de los malos resultados.

El mercado de WordPress es enorme y muy desigual. Conviven profesionales que desarrollan aplicaciones completas con personas que aprendieron a mover bloques en Elementor hace dos meses. Los dos se presentan como «expertos en WordPress» y cobran precios que se solapan. Esta guía sirve para distinguirlos.

¿Qué debe saber hacer un experto en WordPress?

Más allá de usar el panel, estas son las capacidades que separan a un desarrollador de un armador de plantillas.

  • PHP y el ciclo de WordPress. Hooks, acciones y filtros. Es lo que permite modificar el comportamiento del sitio sin romperlo en la siguiente actualización.
  • Temas propios o temas hijos. Nunca se edita el tema padre directamente: cualquier actualización borra el trabajo. Si alguien no sabe qué es un tema hijo, no está listo.
  • Campos personalizados. ACF o similares, para que el cliente edite contenido estructurado sin tocar el diseño.
  • Tipos de contenido propios. Proyectos, propiedades, cursos, lo que tu negocio maneje, cada uno con su estructura.
  • Rendimiento. Caché, consultas eficientes, imágenes en formato moderno, Core Web Vitals.
  • Seguridad y respaldos. Endurecimiento del login, doble factor, permisos de archivos, copias automáticas y probadas.
  • Migraciones. Mover un sitio de hosting o de dominio sin perder posicionamiento ni romper enlaces.

¿Constructor visual o tema a medida?

Los constructores como Elementor o Divi no son malos en sí. Son la herramienta correcta para un sitio pequeño que debe salir en días y que el cliente editará visualmente.

El problema aparece cuando se usan para todo. Un constructor añade peso a cada página, ata el contenido a su propio formato y encarece cualquier cambio de plataforma futuro. Si desinstalas el plugin, el contenido queda ilegible. Para un sitio corporativo que va a durar cinco años, un tema propio con campos personalizados pesa menos, carga más rápido y no te deja atado a la licencia de nadie.

Pregunta cuál va a usar y por qué. La respuesta «uso Elementor para todo» es tan mala señal como «nunca uso constructores»: ambas indican que no se elige según el proyecto.

Ocho preguntas para la entrevista

  • ¿Me puedes mostrar tres sitios en producción que hayas hecho y explicarme qué parte es tuya? Un portafolio de imágenes no sirve. Pide URLs que funcionen hoy.
  • ¿El dominio y el hosting quedarán a mi nombre? La única respuesta aceptable es sí.
  • ¿Me entregas el código y los accesos completos al cerrar? Incluye el acceso de administrador, el FTP y el panel del hosting.
  • ¿Usas tema propio, tema hijo o constructor, y por qué en mi caso? Busca un criterio, no una marca.
  • ¿Cuántas rondas de revisión incluye y qué pasa con la siguiente? Evita la discusión incómoda a mitad del proyecto.
  • ¿Qué incluye la garantía y cuánto dura? Diferencia entre corregir un error y agregar una función nueva.
  • ¿Cómo dejas configurado el SEO técnico? Debe mencionar sitemap, datos estructurados, Search Console y velocidad.
  • ¿Quién responde si el sitio se cae un sábado? Si no hay respuesta clara, no hay soporte.

Señales de alarma

Ninguna de estas es definitiva por sí sola, pero dos o más juntas deberían frenarte.

  • No pide ver tu contenido ni pregunta por tu negocio antes de dar un precio.
  • Registra el dominio a su nombre «para facilitar la gestión».
  • Cobra el total por adelantado, o no quiere firmar nada.
  • Promete el primer lugar en Google. Nadie puede garantizar eso, y quien lo promete no entiende cómo funciona o sabe que estás vendiendo tu confianza barata.
  • Su propio sitio carga lento, no tiene versión móvil decente o lleva años sin actualizar.
  • No puede explicarte en palabras simples qué va a hacer. La claridad al explicar suele correlacionar con la claridad al construir.

¿Cuánto cuesta contratar un desarrollador WordPress?

Depende del modelo de cobro. Por proyecto cerrado, mis planes van de S/ 300 para una landing de campaña a S/ 1,200 para una web corporativa completa, y de S/ 550 a S/ 1,300 para una tienda online. El detalle de qué incluye cada plan está en la guía de precios de este blog.

Una advertencia sobre el cobro por hora: contratar por horas a alguien que no conoces te expone a pagar su curva de aprendizaje. Para un primer proyecto conviene un precio cerrado con alcance definido, porque el riesgo de que el trabajo se alargue lo asume el proveedor y no tú. Las horas tienen sentido después, cuando ya hay confianza y el trabajo es de mejora continua.

¿Agencia, freelance o empleado?

Un freelance conviene cuando quieres hablar directo con quien construye y el proyecto cabe en una o dos personas. Una agencia conviene cuando necesitas varios frentes a la vez y puedes pagar su estructura. Un empleado interno solo se justifica cuando el trabajo de WordPress es continuo todo el año, y eso pasa en menos empresas de las que creen.

El riesgo real del freelance no es la calidad, es la disponibilidad: una sola persona se enferma, viaja o se satura. Se mitiga con un contrato que obligue a entregar accesos y documentación en cada hito, para que cualquier otro desarrollador pueda retomar sin arqueología.

Qué debe decir el contrato

Alcance detallado, calendario por hitos y no solo fecha final, forma de pago ligada a esos hitos, número de revisiones incluidas, plazo de garantía y qué cubre, propiedad del código y de los accesos a tu nombre, y qué pasa si el proyecto se detiene por falta de contenido del cliente. Esta última cláusula protege a los dos lados y evita el proyecto que queda congelado seis meses.

¿Y si ya tengo una web que va mal?

No siempre hay que rehacerla. Antes de decidir, pide una auditoría que revise velocidad, seguridad, versiones desactualizadas, estructura de contenido y estado en Google. Muchas veces el sitio tiene buena base y el problema son tres plugins y un hosting insuficiente. Rehacer desde cero un sitio que ya está indexado también implica un plan de redirecciones, y hacerlo mal cuesta el posicionamiento que ya tenías.

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Si estás evaluando a quién contratar, usa las ocho preguntas de arriba con todos los candidatos, incluido yo. Las respuestas comparadas te van a decir más que cualquier portafolio.

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Daniel Figueroa

Daniel Figueroa

Desarrollador web y diseñador UX/UI. Diseño y construyo sitios corporativos, ecommerce y plataformas internas para empresas que necesitan vender más y operar mejor. Más de 200 proyectos entregados en 8 países, desde Lima.

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